Decidí salir con las chicas para escuchar lo que se dejo en la reunión. Tenía muchas dudas y era la única forma de enterarme de todo, sabía que era muy vergonzoso lo que ocurriría. Sin embargo debía hacerlo. A las 12 de día estuve a primera hora allí. En el mismo restaurante donde nos sentábamos todos los días a comer. Ellas llegaron una a una a el sitio, todas se reían mientras me llegaban. Todas me miraron tratando de notar que tipo de expresión hacia yo, pero estaba serio muy atento a lo que ellas me dijeran. No podía ponerme nervioso, porque empezarían a imaginar cosas raras. Casandra a aquella rubia sería, que tanta experiencia tenía en la empresa me miró un poco molesta. —Bueno. La reunión fue un éxito, lograste hacer eso. No sé cómo lo haces, pero la hija del dueño,

