—Tenemos una teoría de lo que podría haber pasado Sol — escucho la voz de Izán ahora al teléfono. —Te escuchamos — le digo al cruzarme de brazo y de piernas. —De los dos camiones, los hombres que conducían son nuevos. Dos llevaban un mes conduciendo nuestros camiones y los otros dos los hemos contratado hace unas semanas. Dos para ser exactos — dice Izan. —¿Crees que haya sido un robo? — le pregunto sin entender. —No. Al ser nuevos les dejamos de copiloto de prueba por estas dos semanas como siempre hacemos. Y son los que se encargan de revisar las cargas en las paradas — explica Izan. —Podría ser que ellos no contaron bien las cargas, entonces — le digo buscando la forma más lógica de justificar lo que ocurrió. —O puede que no lo hicieron — dice Logan con seriedad — Piénsalo.

