Daniel se quedó en medio de la carretera sin saber qué rumbo tomar. Esperó a que se disipara el humo para tener mejor visibilidad. Sólo veía piedras y cactus en la carretera, no sabía donde se encontraba. Parecía estar en un desierto. Comenzó a andar en dirección a la disco, necesitaba beber algo y ahogar sus penas con algún alma bendita. Del coche de la Reina no había ya ni rastro. Intentó recordar que es lo que tenía qué hacer en casa pero no lograba caer en lo qué era, quizás después se acordara. Le daba rabia tener tan mala memoria... Charlotte nunca había montado en un coche así de lujoso. Iba con la boca completamente abierta. Ernesto se la tuvo que cerrar con la mano porque la tenía desencajada. - Chica disimula un poco, le reprimió Ernesto dándole un rodillazo. El Prínci

