Pusieron rumbo al mágico Barrio de Chueca. Las calles estaban repletas de banderitas del arco iris que era el emblema del movimiento LGTBI. De los balcones de las casas también colgaban banderas del arco iris. Era un barrio lleno de color. Mientras caminaban miraban sorprendidos a las parejas de chicos y de chicas que se agarraban de la mano sin ningún pudor pero sobre todo sin miedo. No miraban para los lados temerosos de que alguien pudiera amenazarles o peor aún, agredirlos. No, al contrario, se les veía relajados y sobre todo felices. Ernesto y Alexander les miraban sorprendidos. Se detenían a su paso para observarles tranquilamente: - Mira Ernesto, dijo Alexander señalando con la mano hacía una placa que había adherida a una pared y que miraba a una plaza muy bonita con un gr

