Rubén tocó un par de veces y Mangel abrió la puerta.
—¡Rubiú', por fin está' aquí! —dijo Mangel abrazando a su amigo. Luego reparó en Amanda —¿y e'ta señorita quién e'?
Mangel hablaba con su extraño acento, cambiando el sonido de algunas "s" por una hache como suspirada. El chico estaba vestido con una camiseta negra lisa y jeans. Además llevaba anteojos de Marco grueso. Era tierno y gracioso al mismo tiempo, pensó Amanda, tal como se veía en sus vídeos.
—Ella es Amanda, una amiga chilena —respondió Rubén colocando sus manos sobre los hombros de la chica.
—Hala, Chile. Pue' bienvenida a mi casa, chilenita —dijo Mangel y besó a Amanda en ambas mejillas —pasa, pasa, que mi casa e' tu casa.
Amanda y Rubén entraron y se dirigieron al living, donde había un par de chicos más.
—Alexby, Cheeto mirad que Rubiu' ha traído una muchacha que viene de Chile.
Amanda se dirigió a Alexby y él se puso de pie para saludarla. Si bien, en los videos que ella había visto del youtuber siempre decía que era bajito, era unos 5 centímetros más alto que ella, pero claro, al lado de Mangel, Rubén y Cheeto se veía muy pequeño.
—Mucho gusto, chilenita, soy Alejandro pero me dicen Alexby, y tú ¿cómo te llamas?
—Amanda, un gusto conocerte.
Luego se le acercó Cheeto, que la besó alegremente en ambas mejillas. Su barba raspó un poco la cara de Amanda y le hizo algo de cosquillas.
—A mi me dicen Cheeto y no importa mi nombre, chilenita.
Luego Cheeto se acercó a Rubén, le dio un par de besos en la cara y se acercó peligrosamente a su boca.
—¡E', pero qué hacéi'! —gritó Mangel apartando a Cheeto —si sabe' que Rubiú' e' mío nada má'.
Todos rieron mientras Mangel y Rubius se abrazaban y se miraban románticamente.
—Cheeto, chilenita, acompáñenme a la cocina a traer las gaseosas y cosas para comer, por favor —dijo Alexby y los tres se dirigieron a la cocina. Al parecer, el mote de chilenita ya era de Amanda por derecho propio, pero no le molestaba. Estaba encantada entre esos chicos tan chistosos y alegres.
La cocina era amplia y ordenada. Sacaron algunos platos que llenaron de galletas, papas fritas y otros tipos de frituras. Luego sacaron vasos y un recipiente de vidrio donde pusieron hielo.
—De Chile sólo conozco a Alexis Sánchez y Claudio Bravo —comentó Alexby.
—Ah, cierto. Eres fanático del fútbol —rió Amanda— bueno, los paisajes en Chile también son geniales. Deberían ir a recorrer algún día.
Los dos chicos asintieron con una sonrisa.
Mientras Amanda, Alexby y Cheeto estaban en la cocina, Mangel y Rubén se sentaron en el sillón.
—Y qué, ¿ya te la has tira'o? —preguntó Mangel.
—Aún no. La conocí hace una semana y esta es la segunda vez que nos vemos —respondió Rubén.
—Hombre, pue' que te has demora'o. Con otras chicas no pasaban ni do' día' y ya eran tuyas —replicó Mangel algo asombrado.
—No te preocupes, que la chilenita pronto caerá —respondió Rubén y ambos se rieron por lo bajo.
Amanda, Alexby y Cheeto volvieron con todo lo que habían preparado en la cocina. Pusieron todo en la mesa y se sentaron en los sillones. Amanda se sentó junto a Alexby, porque era el único lugar que quedaba, pero Rubén hizo que Mangel se sentara donde estaba ella para que la chilenita quedara a su lado.
Amanda se sonrojó un poco ante el gesto de Rubén, pero se quedó junto a él con una sonrisa. Su nuevo amigo parecía ser algo sobreprotector con ella.
—Bueno, chicos, ¿qué les parece si jugamos un poco a la Xbox? —propuso Cheeto, y todos estuvieron de acuerdo.
Conectaron la consola y empezaron a discutir sobre qué juego debían colocar primero. A veces levantaban la voz como enojados, pero siempre en broma. Mangel se tiró sobre Alexby cuando estuvieron en desacuerdo, pero el chico le hizo cosquillas para apartarlo de su regazo. La velada prometía las mismas risas que Amanda siempre veía en youtube por parte de los chicos. Junto a los youtubers, la chilenita estaba feliz.