Marta Mis ojos posados en mi hijo, tragué saliva, no sabía qué decir, estaba frente a mi , mi hijo, lo que mas amo en la vida, lo que más feliz me hace, a quien protejo contra todo y de todo, yo lo veía como mi pequeño, hasta que él dijo. - Madre, ya no soy el pequeño al que protegías, ahora soy un hombre- sus ojos estaban posados en mi. - Mi amor, yo- él no me dejo continuar. - Se que las cosas iban mal, desde hace un tiempo- mi madre abrió los ojos como dos platos- me di cuenta de las cosas, ahora soy un hombre, pensante, crítico- ella me observaba- se que son tus cosas, que son asuntos tuyos y de mi padre, pero- ahora fue ella quien me interrumpió. - Es verdad tu padre y yo , tuvimos algunos problemas, algunas diferencias- respiré profundo- él decidió irse de la casa- cuando d

