Karen era la única explicación lógica que tenía para que esa tipa estuviera aquí, trabajando con Itzel, ella estaba callada, pensativa, yo le dije. - Es tu oportunidad- ella me miro, se que deje pesando. - No lo había pensado así- me dejó pensando, era buena idea, pero cambié de tema- vuelvo a nuestro tema, ¿Aceptas volver?- la mire. - Si, si acepto, el sueldo es muy atractivo y tenerte de jefa es mucho mejor porque se que eres justa- me agradaba la idea volver. - En realidad tu jefe directo será Alberto, pero mi puerta siempre estará abierta para ti- le di una sonrisa, nos quedamos conversando, unos minutos, después ella se fue, yo me levanté de la silla, caminé hacia la sala de juntas, me reuní con Marta y su amiga Angelica, a esa tipa no la soporto, pero tampoco soy tan injust

