El poder del amuleto había logrado proteger la escuela de magia y sus secretos, pero Mara Adrienne había logrado escapar de su encierro, el manuscrito lo decía, era la única manera de reactivar el poder que guardaba aquel misterioso y antiguo talismán. El poder que guardaba tenía las almas de los caídos, el poder de una madre, de una mentora y muchos otros más que se habían acumulado desde tiempos remotos. El poder de aquel artefacto antes había protegido a un reino de sus enemigos, lo había mantenido lejos del caos, y su tarea ahora era misma, pero ahora no era un reino lo que protegía, era una escuela, la escuela de magia ÍLIOFENG, la única en su clase, en dónde se desarrollan nuevos magos con grandes poderes, el lugar que debía ser resguardado para no corromperse, para no llevar a los

