A su llegada, cada uno de los guardianes encontró a su protegido cambiado, no sólo física y mentalmente. La magia, que antes parecía ser una fuerza manejada con destreza por los maestros, ahora los superaba en formas inimaginables. Ese el gran poder del talismán, aquel poder que había sido acumulado con el tiempo y había sido guardado con precaución, la magia que protegía la escuela, el lugar de los futuros magos. La presentación del potencial de aquella nueva magia de nuestros ancestros, era un espectáculo asombroso y, al mismo tiempo, inquietante: los alumnos habíamos superado a nuestros maestros.Los protegidos nos habiamos transformado en los nuevos protectores del mundo. Ese era mi destino, y el destino de mi clan elegido, mis amigos, mis aliados, mis compañeros de combate. Entre sus

