El día estaba radiante cuando Pat y su Amazona se disponían a unir sus vidas en sagrado matrimonio. Con cada paso que Morgana daba por el pasillo, del brazo de Mike, el padre de Patrick, él sentía su corazón latir con fuerza en su pecho. La belleza de su encantadora bruja lo dejó sin aliento, y sintió como si un rayo lo partiera al medio con la emoción que desbordaba su ser. Morgana avanzaba con paso tembloroso y sus ojos llenos de lágrimas de felicidad. Era un momento que habían esperado con anhelo, y ahora, finalmente, estaban a punto de casarse y comenzar una nueva etapa en su vida juntos. Ella simplemente no podía creerlo, nunca imaginó que algún día en su vida, luego de lo de la maldición, llegaría ese momento. A medida que se acercaba a Patrick, sus cuñadas, quienes eran sus damas

