—Morgana con un demonio abreme la maldita puerta— gritó molesto Patrick, hacía rato que golpeaba, pero ella se rehusaba a abrirle. —Por amor de Diosssss, estoy cansada y fastidiada de ti Falcone, no tengo DESEOS de verte, ¿al menos podré dormir un día tranquila en mi casa? ¿se podrá calificar en AIRBNB negativamente a los inquilinos? Tengo que verificar eso…— dijo ella a través del sonido amortiguado de la puerta —¿Qué parte no entiendes de que no me interesan tus anécdotas de joven con Mary o si te la cogiste o no?, SIMPLEMENTE NO ME INTERESA— bufó ella. Patrick se frotó la frente y rio. —Estás celosa, que idiota, como no me di cuenta antes, es eso ¿no? — exclamó él con asombro. —Ay por Dios pero que estupideces dice, ¿YOOO CELOSA DE TII? PERO POR FAVOR, FALCONE, NO SEAS RIDÍCULO, NO

