Empecé a patalear fuerte hasta atinarle a la entrepierna del hombre haciendo que me soltara y dejándolo un instante en el suelo adolorido. Por parte del segundo sujeto estuve a punto de recibir un puñetazo que esquivé por suerte, al haberme agachado previamente con la intención de taclearlo desde las piernas para desestabilizarlo. EfectivaSe suponía que ellos estarían tras la Llave Jade de la misión de campaña, así que ¿por qué tenían un escondite secreto establecido aquí y por qué estaban los hombres de Rovia transportando suministros a este lugar? Asuna claramente se hacia la misma pregunta que yo. — ¿Qué sucedió aquí en la prueba beta? –susurró. Yo me esperaba esa respuesta. — No recuerdo siquiera perseguir a los Caídos aquí. De hecho, esta mazmorra ni existía en la prueba beta.

