Empecé a patalear fuerte hasta atinarle a la entrepierna del hombre haciendo que me soltara y dejándolo un instante en Realmente quería ver su trabajo, pero no quería correr el riesgo de ser regañado y posiblemente estropear la misión, por lo que desistí de escabullirme dando un suspiro. — Hmmm... hombre, este ha sido un día bastante largo. — Me pregunto cuanto tomará la finalización del bote –se preguntó Asuna impacientemente. Sonreí torcidamente: — En el mundo real tomaría probablemente unos tres meses, pero, en el peor de los casos, aquí podría ser un día... o menos, digo que tres horas, o cinco como mucho. Si anunciamos los detalles de la misión, la gente derribará esta puerta tratando de tener sus propios barcos. — Me pregunto qué pasará en ese caso. ¿Será como en el campame

