Capítulo cinco: El conejo saltó de la comadreja. Olivia Romano 12 de agosto. La mirada de Veronica es un poema, la piel bronceada con un subtono dorado se sonrojan, y la mirada de astucia que siempre suele usar ha desaparecido. La molestia me mantiene presa, había aceptado cubrirla con Hendry, pero ella ha tocado un punto en el cual no me había prestado. No juzgo ningún de sus decisiones y si alguna vez decido pensar en la insana relación que mantuvo con el músico, el único error fue el enamorarse. Hendry nunca debía mezclar los sentimientos con el sexo. Sin embargo, no soy su psicóloga, consejera o amiga; para decirle cuan jodido se encuentra. Pero hay un problema, Veronica ha regado el chisme que estoy en una relación, ha llegado a los oídos de mis amigas; ha tenido la osadía de ext

