Pablo: La tarde continúa de manera normal, me concentro en el trabajo todo lo que puedo. Al acercarse a la hora de salida Sofía me avisa que tengo una visita, me extraña ya que no tenia a nadie citado para hoy — Sofía no tengo cita con nadie por hoy — digo confundido — lo sé, señor, pero el señor Alejandro está aquí pidiendo verlo — me responde, al oír el señor y Alejandro entiendo que me está hablando de su padre — Esta bien, que pase y si tardo las de la hora de salida se puede retirar — le digo serio — de acuerdo señor Al minuto, abre la puerta un Alejandro muy serio — Buenas tardes, Pablo, lamento venir sin avisar, pero necesito hablar contigo de algo importante — me dice entrando y sentándose frente de mi — Alejandro, que gusto verte, dime para que soy bueno — le digo nervio

