Nicol cerraba sus ojos con fuerza, ahogaba uno que otro gemido, sentía que en cualquier momento podía desvanecerse, pues el placer que Fabian le brindaba con su lengua entre su sexo era incomparable, se sentía tan mojada, tan húmeda, tan empapada. ¡No quería que parara! No después de escuchar uno que otro gemido sexoso de los labios de Fabian contra su v****a, le gustaba, al parecer le gustaba estarle dando placer tanto como a ella en recibirlo . No podía más, la presión en su vientre era demasiado, sentía que su cuerpo quería explotar. —¡Fabian ,Fabian! ,siento que me voy a…¡ahah! — , gimió con fuerza cuando sintió tremenda contracción, su cuerpo tembló, esa presión en su vientre fue liberada y Fabian gustoso la recibió entre sus labios. Parecía que estaba flotando, eso había sido

