No sé cuándo dejé este lugar, pero me siento nerviosa por volver, hay mucho que no sé de mí, hay mucho que me complica y no sé si puedo encontrarlo en este sitio. - ¿Estás bien, Dalia? - Me pregunta Javier que se sienta a mi lado, a pesar de que tenemos asientos separados. - Si, sólo estaba pensando en lo que abandoné en este lugar el día que me fui. - Créeme que no abandonaste nada, estás aquí y eso es lo que cuenta, porque podría haber sido de otra manera. - ¿Cómo es eso? - Le pregunto a Javier, quién mira por la ventana. - No es nada... Todos los días podría suceder algo que nos haga perder la vida, por eso debemos agradecer lo que tenemos. Sus palabras son un tanto crípticas pero ¿Que no lo es con Javier? Si he aprendido algo todo este tiempo es que él nunca me dirá todo lo

