Capítulo 14 Durante mucho tiempo, Sarah estuvo acostada sobre su espalda, mirando fijamente al techo. El sueño la eludía, esta noche. Nick estaba en casa; todo debería estar bien. Pero no lo estaba. Estaba de vuelta en su propia cama, la cama de su infancia. Aunque era familiar y cómoda, se sentía pequeña y solitaria sin Nick. Extrañaba su presencia. Extrañaba la sensación de sus brazos alrededor de ella, sosteniéndola cerca. Extrañaba escuchar su respiración constante, sus ronquidos suaves. Y saber que estaba al final del pasillo, en la gran cama que había compartido con ella, lo hacía sentir mucho peor. Una lágrima solitaria bajó por su mejilla y mojó su almohada. Mañana, ella haría todo lo necesario para planear su regreso a Wellington. A la mañana siguiente, hizo todo lo posible pa

