Katherine resopló y dijo: "Papá, sé que mamá se portó mal, pero ella lo hacía para molestarte. Esos hombres no eran nada para ella".
Yo sonreí al oírla; todos pensaban que estaba molesto por los hombres con los que se acostó para burlarse de mí. Eso me molestaba, no voy a negarlo, pero eso no era el problema.
Así que respondí: "Kat, soy uno de los hombres más promiscuos del planeta; me acosté con más de mil mujeres en el mundo. Que tu madre estuviera con otros hombres era de esperarse, no con tantos, pero lo esperaba".
Ella hizo cosas peores que debe arreglar; yo no la eché, le pedí que arreglara sus errores, pero si decide irse y dejar las cosas como están, esta historia terminará y ella podrá beber y estar con quien quiera".
Katherine resopló, pero puso una sonrisa en su rostro mientras tomaba los anillos y decía: "Los pondré en tu mesita de noche. No voy a intervenir; será mejor que arreglen sus asuntos". Yo asentí. Ella besó mis mejillas y se fue.
****
Katherine corrió molesta con Aixa por dejar los anillos, pero corría tramando algo.
Al llegar a la habitación, Aixa lloraba y ponía ropa en una maleta mientras Luna, Lucía, Karima y Abby intentaban detenerla.
Pero era típico de ella dejarse llevar, hacer berrinches y no escuchar, así que no les prestaba atención.
Cuando Katherine llegó, dijo: "Mamá, tus anillos estaban en la mesa. Papá dice que los dejaste y te vas. Él me regaló tu anillo de compromiso; mira, está un poco ajustado, pero me queda bien, ¿verdad?".
Al oírla y ver el anillo en su dedo, Aixa casi muere. Ella se quejó: "¿Por qué tienes mi anillo de compromiso? Estás loca, dámelo, no es tuyo".
Katherine sonrió y dijo: "Claro que sí, papá dijo que te vas, ¿para qué los quieres?".
Aixa resopló y dijo: "Él tiene razón, me voy. Lo que pide es imposible; no puedo arreglar lo que hice en estos 20 años, no puedo retroceder en el tiempo".
Karima sonrió y dijo: "Eso no es del todo cierto; podría hacer una máquina y volver, pero no funcionaría. Solo crearía otra línea temporal donde la Aixa de ese tiempo sería feliz, y tú volverías a esta realidad.
Aun así, esa Aixa también lo arruinaría; serías tú después de todo". Todos empezaron a reír al oírla.
Aixa reía y decía: "Maldita, ¿por qué te burlas? No es el momento".
Karima resopló y dijo: "Tía, te amo, siempre lo hice, pero si me abandonas una vez más, no te lo perdonaré. Puedes estar o no con mi padre, pero no nos dejes".
Katherine también dijo: "Mamá, es tu anillo; solo jugaba contigo. Pero Karima tiene razón, si te vas y sigues como hasta ahora, ya no vuelvas a llamarme, no responderé, olvídate de mí".
Aixa se molestó y gritó: "¿Por qué me dices eso, cuando tu padre se acuesta con otras mujeres y bebe? No dices nada, solo lo dejas en paz y no te quejas".
Katherine se molestó al oírla; ella empezó a llorar y luego gritó: "¿Por qué papá no nos abandona?
Cuando te creíamos muerta, él sufrió al igual que tú, pero jamás se apartó de nosotros. Él escondió su dolor y siguió adelante por nosotros, sonriendo y haciendo tonterías para que nosotros no sufriéramos tanto.
Él jamás se perdió bebiendo, ni nos insultó o echó por estar dolido, él hizo todo lo contrario a ti.
Mamá, te recuerdo que las mujeres con las que se acostaba mientras estabas con vida eran sus esposas, algo que tú aceptaste; tengo entendido que hasta lo organizaste.
Te amo, mamá; perdoné todos tus reproches y abandonos por ser la hija de Paúl Foster, porque te amo, pero ya no te perdonaré si te vas y caes nuevamente".
Aixa lloraba desconsolada al oírla, pero respondió: "Ya te dije que no hay forma de volver atrás lo que hice. Esos hombres y mis maltratos por estar ebria no puedo arreglarlos".
Lucía intervino: "Aixa, Paúl es un idiota, pero no es tonto. Sabe que eso no puede hacerse. Piensa bien y dinos qué te dijo. Tal vez podamos ayudar".
Aixa resopló y respondió: "No lo sé. Él dijo que sus niños estaban destrozados por mi culpa, y es verdad. Hasta mi propia hija me guarda rencor".
Katherine la abrazó y respondió: "Mamá, yo no te guardo rencor. Te perdoné todo aquello, entendiendo tu dolor. Pero el día que papá murió, perdí a mis padres y hermanos. Puedo perdonar, pero es difícil de olvidar".
Karima la abrazó y dijo: "Iré con mi horrible madre. Ella está enferma y creo que morirá. Es hora de perdonar y despedirme".
Antes de irse, Karima volvió a decir: "Tía, no es muy difícil de adivinar. Él dejó aquí a nueve niños y se despidió de cada uno de ellos en este palacio. Aún faltan dos. Creo que los quiere aquí. Eso será difícil. Paúl y Vincent te odian, incluso más de lo que yo lo hacía".
Aixa cayó sentada y dijo: "Eso es imposible. ¿Cómo los traeré de vuelta? Paúl recibió mis maltratos tanto como Tayler. Vincent. Después de irse con Ladgerda, jamás volvió ni siquiera habló con Alice. Él nos odia más que nadie".
Luna resopló y dijo: "Ese niño tampoco respondió mis llamadas. Será difícil traerlo de vuelta. Está muy resentido".
Abby tenía lágrimas en los ojos y dijo: "Ese pobre niño quedó completamente solo. Wendy fue lo único que tuvo, y aún así pelearon cuando Wendy empezó a hablar con Jade nuevamente.
Así que no se hablan. Paúl tampoco me habla más que para saludarme. Él dejó de ser aquel niño que solía ser sensible y amoroso conmigo. Le pedí perdón muchas veces, pero aún así no fue el mismo".
Katherine resopló y dijo: "Vincent está molesto con todos, pero al menos responde mis llamadas. Veré si puedo traerlo. Mamá, deberás hacer más que pedirle perdón. Él te odia, aunque odia a la tía Alice más que a ti".
Lucía, después de oírla, dijo: "Haz la llamada ya. Veremos qué hacer. Aixa, no te vamos a dejar sola.
También soy culpable de esto. Paúl llegó hoy y no dijo nada, pero lo conozco. Sé que hasta yo pagaré por este desastre. Ya vieron que no habló con Alice y Jade. Ni siquiera las saludó".