Unos minutos después de salir, bajamos del avión. Luna y Salomón entraron por la puerta principal.
Yo, sin embargo, entré por una de las entradas secretas.
Margaret y Gérard, su esposo, esperaban con ansias a Luna. Hacía 20 años que no se veían y se habían extrañado durante este tiempo.
Margaret corrió hacia Luna al verla; ellas lloraban mientras se abrazaban.
Gérard saludó a Salomón y dijo: "Luna, ¿acaso te casaste y no nos dijiste?"
Mientras Salomón se golpeaba la cabeza, Luna reía a carcajadas y decía: "¿Cómo crees? Está muy viejo para mí. Gérard, sabes que me gustan jovencitos."
Los tres reían a carcajadas mientras Salomón se sonrojaba.
Luego, Luna dijo: "Él es Salomón, un amigo de Paúl. Vino a visitarme y se quedará un tiempo."
Margaret y Gérard asintieron. Luego, todos los empleados que quedaron en la mansión llegaron a saludar a Luna.
Margaret miró a Luna y dijo: "Luna, qué suerte tuviste, Paúl te dejó todo lo suyo. Ese ingrato murió y ni el salario me aumentó." Ella empezó a reír después de su broma.
Sin embargo, la risa no le duró mucho; sus ojos se abrieron de par en par junto a su boca, hasta que cayó desmayada cuando dije: "Margaret, estaba muerto, no podía aumentar tu salario, no seas boba."
Todos los empleados giraron a ver las escaleras después de oírme. Ellos lloraban y corrían a saludarme, felices por verme nuevamente.
Gérard me abrazaba fuerte mientras decía: "Niño, ¿por qué quieres dejarme viudo? Matarás a la vieja si sigues así."
Yo sonreí y fui por Margaret; ella empezaba a reaccionar. Cuando me acerqué, saltó sobre mí como una fiera, abrazándome fuerte para que no me escapara.
"Niño, estás aquí, volviste, cumpliste tu promesa, no puedo creerlo. Tengo mucho para contarte, esas dos arpías solo hablaban..."
Ella no dejaba de hablar y decir cosas, así que la interrumpí y dije: "Margaret, ya deja el chusmerío, esas dos solo defendían a su amiga. Es verdad que son dos arpías, pero no las culpo, ya olvídalas."
Margaret sonrió y dijo: "Bien, no diré más nada de ellas, aunque me acostumbré a sus hijos, no soportaba cuando te despreciaban; quería arrancarles sus cueros cabelludos."
Yo reía al oírla y respondí: "Maldita vieja, tú hablabas mal de mí antes de que me oyeras, no seas hipócrita."
Margaret empezó a reír y dijo: "No dije nada que no hayas escuchado antes. Abrázame, ¿quieres?"
Yo sonreí y la abracé un poco más. Luego hablamos un buen rato mientras bebíamos algo de tequila y cervezas.
Luego de escuchar todo el chisme de Margaret, miré a Salomón y le hice señas para salir. Él entendió y nos fuimos a un antro cercano; ambos necesitábamos mujeres, muchas mujeres.
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Macedonia.
El atardecer llegaba. James, Tayler, Wendy y Karima hablaban; ellos se quejaban con Arthur.
Arthur decía: "La misión de rescate fue un éxito gracias a Karima. James, peleaste increíblemente; Tayler, fuiste muy valiente. Sus heridas de guerra lo demuestran. Ahora debo irme o también tendré heridas por demorarme."
Karima resoplaba por las burlas y decía: "Eres un tonto pollerudo, quédate unos días."
Arthur sonrió y dijo: "Karima, conoces a Amanda; ella me golpeará por no volver pronto. Pasaron dos días desde que llegué y ya extraño a Koda. Volveré hoy."
James también se quejaba y decía: "Arthur, te volviste un pollerudo al igual que papá; dile a Amanda que venga unos días."
Arthur reía al oírlo y dijo: "Pobre papá, aún recuerdo cuando era acosado por las tías y mamá; no sé cómo logró soportarlas a todas. Pero debo irme, Amanda no puede venir; ella necesita ayuda en la clínica. Los animales también se enferman."
Tayler reía mientras decía: "Papá era increíble, pero cayó en las redes de mamá, pobre tonto. Extraño sus tonterías; mamá se perdió después de su muerte y ya no fue la misma."
Arthur resopló y dijo: "Tayler, deberías ir a ver a la tía Aixa; quizás puedas ayudar a que regrese al camino."
Tayler resopló y dijo: "No voy a volver a verla, no hasta que esté sobria y deje las tonterías. Arthur, tú la oíste; ella me odia por ser parecido a papá en todos los sentidos. Me echó de esa fiesta diciendo que no quería volver a verme, que sería un mujeriego mentiroso igual a papá."
Arthur resopló y dijo: "Tayler, ella estaba ebria y enojada con papá; no sabía lo que hacía. Deberías perdonarla."
Arthur volvió a hablar, pero con una sonrisa en la cara esta vez: "Ella no se equivocó de todas formas; eres un mujeriego mentiroso." Tayler y los demás reían al oírlo.
Máx, Edward y Jack llegaron después de su charla. Aunque Tayler se había dado una inyección de la fórmula, James no fue herido, así que su rostro estaba marcado con mis varillas.
Máx reía al verlo y decía: "James, ¿acaso Ng Mei no te enseñó a bloquear y esquivar?"
James estaba molesto por la paliza que le di, pero aun así reía diciendo: "Ese maldito me dio una buena paliza; no sé quién era. Wendy, pudiste verlo."
Wendy sonrió y dijo: "Vi su rostro, pero ustedes dicen que es más alto que yo. Pero cuando me rescató, parecía tener mi altura; yo apenas mido 1.72. Sin embargo, él era muy rápido y fuerte. Ya déjenlo en paz; él los ayudó.
-James y Tayler dicen que los quiso echar del lugar y ellos lo atacaron; luego ustedes llegaron atacándolo, él solo se defendió." Todos resoplaban al oírla defender al sujeto.
Jack sonrió y dijo: "Ese tonto me hizo recordar a Paúl; fue muy cruel con todos sin importarle nada. Sus movimientos eran rápidos y buenos; solo vi a Paúl hacerlos una vez y el maldito solo lo hizo para presumir."
Ng Mei dijo: "Muéstrame; quiero ver algunos de esos movimientos." Ella estaba molesta conmigo por golpear a su discípulo.
Jack sonrió y dijo: "Es algo complicado; es un estilo de mujer desconocido. Veré qué puedo hacer."
Él se levantó y empezó a hacer unas poses complicadas y decía: "Era algo así y así y ¡Ahhh...!"
Jack cayó mientras intentaba copiar los movimientos. Los demás reían al verlo caer y hacer las poses.
Ng Mei, sin embargo, dijo: "El estilo de la grulla blanca, así se llama. Yo lo creé en el pasado; solo se lo enseñé a tres personas. Es un estilo tranquilo pero poderoso, es para golpear tontos."
Todos se quejaron al oírla; ellos fueron golpeados con este estilo.