Pero ella no se quedó ahí, fue con Vincent a que le enseñara todo sobre cómo asesinar. Edward fue otro de sus maestros, junto a Hattori.
También buscó la ayuda de Sicio Dentato y Ng Mei. Mi pequeña me hizo una promesa y pensaba cumplirla como sea.
En su mente solo aparecía una charla: ("Niña, si me amas, demuéstramelo, aprende de mi vieja maestra y sé la mejor de todos").
"Papí, no es justo, sabes cuánto te amo. Pero aprenderé y seré la mejor, ya verás, te lo prometo".
Así que su devoción por aprender a pelear y ser la mejor la llevó a que todos le temieran. Ella era verdaderamente la mejor de todos, demostrándolo cada vez que sus hermanos la molestaban.
Katherine y ella se veían mucho de niñas; jamás se perdieron entre ellas. Janet y Aixa se veían seguido, así que Aurelia mataría a cualquiera que se metiera con Katherine.
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Unos minutos después de que Paúl llegara, Luna y Salomón llegaban. Ellos estaban molestos conmigo y tenían muchas mentiras que decir al llegar.
Al entrar, Wendy corrió abrazando a Luna; Katherine también lo hizo. Al verla, ella no resistió y corrió con Wendy mientras lloraban las tres juntas.
Karima estaba acostumbrada a verla; a ella parecía no importarle su presencia. Mientras lloraban, Aixa se acercó con lágrimas en los ojos y dijo: "Luna... Lo sé...".
Ella no pudo terminar la frase, empezó a llorar con el alma mientras Luna la abrazaba y decía: "Lo sé, niña, no hace falta disculparte. Siempre serás una hija más para mí, no fue tu culpa, ese ídiota tuvo la culpa".
Karima intervino y dijo: "Claro, mi padre es el culpable de todo, ¿verdad? Ustedes no tienen cara. Hablen de una vez, ya quiero irme de aquí, no las aguanto".
Luna la observó y dijo: "¿Por qué me odias tanto? Yo siempre te cuidé bien, jamás te abandoné como lo hiciste tú, maldita ingrata. Si tu padre te oyera, estaría muy decepcionado de ti".
Karima no le prestó atención y dijo: "Luna, déjate de tonterías y habla de una vez".
Salomón se molestó al oírla y dijo: "Vaya, otra que necesita una lección. Vuelve a hablarle así a Luna y te enseñaré a respetar a tus mayores, ¿oíste?".
Karima se molestó y fue tras Salomón; él, sin embargo, la esquivó y le dio en el trasero con una varilla metálica.
Ella gritó adolorida mientras James y Tayler se asustaron al ver la varilla.
Luna intervino después de eso y se puso delante de Salomón, tomó su chancla y dijo: "Atrévete, ataca, vamos, si tanto me odias, acaba conmigo de una vez".
Karima se frotaba el trasero mientras decía: "Ya di lo que viniste a decir, quiero irme".
Todos estaban sorprendidos al ver a Salomón, pero el golpe no fue todo, la velocidad de Salomón los asombró.
Aurelia se molestó y dijo: "Maldito, fuiste tú el que me golpeó y disparó de esa forma".
Salomón sonrió y respondió: "Por suerte para ti, no fui yo, fue mi compañero. Él es algo sensible, así que solo te dio unas caricias".
Wendy se había quedado atónita; ella estaba en shock al verlo. Recuerden que su cabeza fue destrozada por mí delante de ella.
Al salir de la conmoción, Wendy gritó: "No puede ser tú, no puedes estar aquí, tu cabeza explotó en pedazos, yo lo vi con mis propios ojos".
Salomón sonrió y dijo: "Si las lecciones terminaron, les explicaré, aunque tengo ganas de seguir castigando a muchos aquí".
Todos resoplaban al oírlo. Luego, Máx dijo: "Habla, ¿dónde está Paúl? Sabemos que fue él en el fuerte del viejo Alamut".
Salomón resopló y dijo: "Paúl se pudre en el infierno, donde una horrible mujer lo dejó. El tonto sigue llorando por ella después de dos mil años allá. Al igual que yo, él creyó en el amor verdadero y ahora paga por su error".
Todos se asombraron al oírlo, mientras Aixa se dejaba caer en una silla.
Jack habló esta vez y dijo: "Mentira, los movimientos de ese hombre, solo Paúl los conocía, nadie más que él. Dinos, ¿dónde está?".
Salomón resopló y respondió: "¿Hablas de estos movimientos?".
Salomón les mostró los movimientos del estilo de la grulla blanca. Ng Mei se molestó y dijo: "¿Quién te enseñó esos movimientos? Nadie te los enseñaría".
Salomón sonrió y dijo: "Lo sé, es un estilo familiar. Paúl me los enseñó; pasamos dos milenios juntos en una celda del infierno, nos hicimos hermanos allá". Todos se asombraron al oírlo.
Luego él volvió a hablar: "Déjenme presentarme. Mi nombre es Salomón, hijo de David".
Todos cayeron de espaldas al oírlo, hasta Luna, que no sabía quién era él realmente.
Wendy lo miró llorando y dijo: "Entonces es verdad, mi papá sigue allá".
Salomón resopló y respondió: "Por desgracia, sí, él sigue allá. El muy tonto llevó un alma en mi nombre en vez de llevar una a su nombre, pensando que sería rescatado por esa cruel mujer".
Salomón se estaba pasando. Aixa sufría con cada una de sus palabras, pero él mismo estaba resentido con la mujer que lo abandonó.
Después de salir del shock, Lucas llegó a Salomón y dijo: "Señor Salomón, traje el anillo, quiero mi alma de vuelta; estuve muy preocupado por ella".
Salomón sonrió y dijo: "Así que fuiste tú, ven, dame un abrazo. Puedes decirme abuelo si quieres".
Todos seguían atónitos. Alice, hace poco, se enteró de que Lucas me prestó su alma, pero no sabía que había sido a nombre de Salomón.
Lucas reía y decía: "Mi tío cumplió su parte, él regresó mi alma como lo prometió. Qué pena que no haya podido volver".
Alice salió de su asombro y dijo: "¿Por qué debe decirte abuelo? No eres mi padre, así que no lo haga".
Salomón se sorprendió y dijo: "Paúl no te lo dijo, este niño es uno de mis descendientes. Solo un alma de sangre o una por amor puede sacarte del infierno.
Tú debes ser la dueña del anillo. Paúl dijo que se lo dio a una mujer digna de mi descendencia".
Alice se quedó asombrada y dijo: "Es verdad, él me dio el anillo, dámelo, es mío. Espera, él dijo eso de mí, en serio, no te creo".
Salomón asintió y dijo: "Él es un hombre rudo y sentimental, no diría eso si no fuera verdad, pero no puedo dártelo ahora, lo necesito para vencer a Belzebú. Lucifer me dejó salir solo para enviarlo al infierno".