2006 Pasaron la noche más hermosa de sus cortas vidas de apenas 17 y 19 años. Se regalaron caricias, besos, bromas, palabras dulces y deseos reales. A la mañana siguiente, al despertar juntos y abrazados disfrutaron el saber que nada había sido un sueño. Alejandro intentó besarla y Mel timida se cubrió con las sábanas. -Espera que me lavo los dientes.- le dijo comenzando a levantarse cubriendo su cuerpo desnudo e intentando localizar su ropa. -Dale, dame un beso, uno solo. - le suplicaba Alejandro uniendo sus manos en forma de plegaria. Mel se envolvió con la sábana y juntó su remera y su ropa interior del piso. -¿Por dónde está el baño? - le preguntó abriendo la puerta del cuarto. - Es el de ahí enfrente, apurate que no te fuiste y ya te extraño. - Mel sonriendo le lanzó un almoh

