Me apoyé en la barra de la cocina para recuperar el aliento perdido. Edward casi me agarra dos veces y mi madre gritandonos para que dejemos de correr por toda la casa. -Ashley ¿donde estás?- esta por entrar aquí, tengo que salir afuera. Hace frío pero la vale la pena para escapar del enemigo. Tuve la impresión de que alguien me seguia, giré pero no habia nadie. Seguí caminando hacia atrás y me topé con algo. Al principio creí que era un árbol pero los árboles no tienen brazos que te sujetan de la cintura y apoyan su cabeza en tu hombro. -mierda..-susurré. -Edward...me llamo Edward- puse los ojos en blanco- ¿y bien? -¿que? -¿mi beso?- salí de su agarre y le di un beso en la mejilla- hey ahí no era -¿donde entonces?- dije inocentemente. -aquí- se acercó para unir sus labios con los

