LXIV *** Capítulo con alto contenido erótico *** La mucama recogería y arreglaría la habitación al día siguiente. El último en esperar el ascensor para irse fue Fito, quien sintió que era halado por la parte de atrás de su saco. No era más que Dan, que lo miraba con algo de angustia. —¿Qué pasa? ¿Quieres consejos para tu noche de bodas? —dijo con ironía Fito, mientras tomaba por un hombro a su amigo —Dan... esta noche, va a ser diferente a todas las noches que has pasado con él. Lo vas a notar. Es entonces, cuando te darás cuenta de lo serio que él se lo está tomando, tú también lo harás, y dejarás que el pasado se quede allá, a donde pertenece. El ascensor llegó y el buen amigo entró despidiéndose con un movimiento de su mano, mientras Dan le sonreía. Alexandro salió del baño, ape

