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845 Palabras

Todos nos fuimos a la clínica, el horario de entrada es el mismo para los tres. Como siempre, quien va de copiloto al lado de mi marido es su amante Brenda, mientras que yo viajo en el asiento trasero y solo los observo o escucho hablar entre ellos. Casi nunca hablo durante el trayecto porque me hago la dormida. Cuando llegamos, ellos se entretuvieron para hablar de no sé qué asunto y yo aproveché a escapar. Toda la mañana estuvimos muy ocupados y no pudimos estar a solas Andy y yo, lo que me ayudó a que él no me interrogara. A la hora del almuerzo, él me envió comida, mucha comida demasiado deliciosa y en cuestión de minutos me lo devoré todo. Lástima que, con la misma intensidad con que los degusté, los devolví en el retrete. Justo cuando regresé a mi escritorio, llegó Brenda a res

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