— No quiero saber nada — ella lloró — me quiero ir de aquí, ya estoy cansada de esta vida que llevo y solo quiero la paz que antes tenía a pesar de que había demasiada escasez en mi casa. La nana Céline no quiso hacer lo que Constanza le pedía, sabía bien que ella se encontraba a salvo en la mansión de Adrián y que él al mismo tiempo la necesitaba. — No demoró cariño — habló la nana Céline — iré a ver a tu abuela, ella se encontraba comiendo y debe de estar preocupada debido a mi salida tan abrupta. Finalmente la nana Céline se fue de la habitación, fue en ese momento que Constanza aprovechó en salir de la mansión, ella no quería quedarse en esa propiedad ni un segundo más, colocó el cheque de lo que había ganado en la sesión de modelaje y al lado una carta breve dirigida a Adrián. Una

