— Adrián — la nana Céline habló con él — lo que Constanza quiere me parece justo, yo iré con ella para que todos estén tranquilos y una vez que encuentre lo que tanto desea nos vendremos de regreso, mientras tanto busca en qué ocupar la mente y no te pongas a beber como si no hubiera un mañana. — Puedes pedirle ayuda a mi abuela y a Lola, ellas saben las cosas que me gustan y las que no — Constanza acarició el rostro del hombre mientras sonreía — no voy a demorar mucho tiempo, solo necesito una guía y ya surgió, gracias por ayudarme nana Céline. Al final Adrián dejó ir a Constanza, no quería hacerlo e incluso quiso decirle acerca de sus memorias perdidas pero el temor al pensar de que si algo le sucedía en el proceso fue más grande que cualquier otra cosa, lo que le tranquilizaba era que

