BRYAN Bryan se ajustó la corbata una vez más. —Te ves bien —lo molestó Diana—. En serio, pareces más nervioso que yo. Él trató de no ponerse a caminar de un lado a otro. —Sí, bueno, nunca he hecho esto antes. —¿Hecho qué? —Lo de los padres —dijo en voz baja. —¿Nunca has conocido a los padres de una novia? Bryan recordó el comentario de Bradley, diciendo que un accidente no contaba. —No. —¿Cómo? ¿En serio? —ella rió—. ¿Nunca, nunca? Bryan negó con la cabeza, sintiéndose incómodo. —Jamás. Nunca antes lo había considerado necesario. Ninguna de sus novias había sido algo serio. Él sabía que jamás se casaría con alguna de ellas. Entonces, ¿para qué hacerlo? Pero ahora iba a casarse con Diana, y eso lo cambiaba todo. ¿Qué pasaría si no le agradaba a sus padres? ¿Se enojarían? Habían

