Capítulo 37: Regreso a las raíces El avión descendió suavemente sobre la pista del pequeño aeropuerto regional. Para los demás pasajeros, aquel aterrizaje no era distinto de cualquier otro; un movimiento habitual, casi rutinario. Pero para Micaela, fue un terremoto. Cuando las ruedas tocaron tierra, sintió cómo el pecho se le comprimía. Ese suelo, ese aire, esas montañas a lo lejos… todo pertenecía a un lugar que alguna vez llamó hogar, pero que también la había marcado con cicatrices profundas. Apretó con fuerza el cinturón hasta que sus nudillos se pusieron blancos. Respiró hondo, intentando convencerse de que no era la misma mujer que había partido meses atrás. Ahora era más fuerte, estaba acompañada de un amor que la sostenía incluso en la distancia. Pero aun así, una punzada de mi

