No sabía que responder a eso, ya no sabia que era lo que estaba sintiendo por Ryan. Me aceleraba el corazón cada vez que lo tenía cerca, me ponía nerviosa cada una de sus palabras, si no lo veía lo extrañaba, quería siempre verlo feliz. Yo seguía perdida en su miranda, atontada por el momento, él solo me miraba esperando mi respuesta. - ¿Puedo hacerlo? De verdad que me muero por besarte, pero no quiero hacerlo como la vez pasada que lo hice sin tu permiso- Yo seguía ahí petrificada, el corazón me decía que dijera que sí, pero la razón me decía que dijera que no. Él se fue acercando cada vez más, ya faltaba un milímetro para que nuestros labios se juntasen, así que por fin pude salir de ese trance en el que estaba y me aleje un poco. - ¡Lo siento!- Tosí un poco y él solo bajo la cabeza

