Muevo el pincel suavemente sobre el lienzo, el silencio del salón me asusta y me hace sentir solitario, creo que nunca antes me habían hecho tanta falta Ryan y Brenda. Debido a unos retrasos y cambios en la escuela se han quedado un poco más, por supuesto Ryan se comprometió a llevar a la niña al apartamento, sin embargo, este sentimiento que crece dentro de mí logra inquietarme. Dejo el pincel a un lado derrotado, observo a mi alrededor y me hallo imaginando los gritos de Brenda mientras con sus manos llenas de pintura acaricia el lienzo con un pincel, y a Ryan leyendo junto a la ventana o riendo suave mientras observa a la niña. Dejo caer mis hombros un poco agotado y observo el lienzo que tengo al frente, es un hombre con una mirada distinta a la pinturas que he hecho hasta ahora, p

