CAPÍTULO 32 Ray Las chicas a penas se han ido. Parecen una eternidad los minutos sin Nina. Jack me espera en el auto, y yo voy a su encuentro. Nos alejamos del campo de Delta y manejamos directo a mi chalet. En el camino Jack va revisando mails y contactándose con gente; entre ellos policía e investigaciones. Mueve sus hilos para que la prensa no se entere. Seríamos el comidillo de todos los programas de farándula; además Frank no se puede enterar de que lo buscamos. Llegamos a mi casa; mi primo continúa trabajando en el caso y yo voy por una ducha, aún me encuentro un poco débil del accidente y necesito desconectar. Sin duda estoy más tranquilo ya que Nina está a salvo muy lejos de ese criminal. Hice bien en enviarlas muy lejos de aquí. Tomo una toalla y l

