Narra Krista No sé cuánto tiempo dormí, porque al abrir mis ojos, ya era de día, y recordé lo de anoche con Ángel, él aún tiene dudas. Tomé mi teléfono para revisarlo y vi algunas llamadas pérdidas de Ángel, y también un mensaje suyo que decía “Krista, necesitamos hablar, te espero en mi departamento” me sentí algo molesta y triste a la vez, quizás si quiere romper el compromiso después de todo. – Tengo miedo de que así sea.- bajé a la cocina y trato de disimular esta tristeza. - Pequeña, que bueno que te levantaste- dice mi madre con una sonrisa y tiene dos tazas de café con ella. - ¿es para papá la otra taza?- se supone que él debería estar en la oficina - No mi niña, es para Ángel- me congelo en mi lugar por lo que acabo de escuchar. Esta aquí Mi madre se va

