Capítulo 20
Dos Corazones.
Mia
—Despierta bello, durmiente, es hora de empezar el día e ir a trabajar —muevo a Angel para que se levante.
Gruñe algo que no entiendo y lo sigo moviendo hasta que abre los ojos.
—Pensé que hoy habría amanecer especial para mí —me dice y me hago la loca haciéndole creer que olvide su cumpleaños.
—Es un día normal, y ya levántate que llegaras tarde al trabajo y yo tengo que ir a tomar un examen —le digo levantándome y entrando al baño.
Me baño rápido y él entra cuando salgo, no puede evitar la cara de molestia y no es que quiera hacerlo intencionalmente, pero es para que la sorpresa sea perfecta. Bajo hacer el desayuno y cuando termino él aparece ya bañado y vestido. Desayuna en silencio.
—¿En serio no sabes qué día es hoy? —me pregunta de repente.
—Es martes, ¿no? —se queda callado y termina el desayuno.
—Me voy —me dice y le doy un beso.
—Nos vemos en la noche, cariño.
Le envió un mensaje a Karina para que pase por mí y nos vayamos juntas a la universidad. Después del examen salimos al supermercado a comprar las cosas de la cena y aprovecho y entro a una tienda y compro una cajita de regalos y una tarjeta que dice Felicidades Papá.
Nos vamos a casa y preparamos todo, ponemos velas aromáticas. Pongo la prueba de embarazo en la cajita y la tarjeta también. Llamo a mi mamá para decirle que lleguen un poco más temprano y así el único que falte por llegar sea Angel que aún le faltan dos horas para salir del trabajo.
Llegan mi mamá, Isabel y Eddy, los invito a pasar y terminan de ayudarme con algo que me faltaba.
—Tengo que confesarles que hoy no solo habrá sorpresa para Angel, sino para todos —les digo.
—¿Y nos puedes dar una primicia? —Pregunta Isabel.
—No, no, no hay primicia para nadie.
Mientras llegaba la hora de que llegara Angel, conversamos y les brinde un poco de vino, obvio me preguntaron que porque yo no tomaba y tuve que decirles que esperaré a que llegue el cumpleañero para brindar con el primero.
Solo faltaban unos minutos para que llegara, así que apagamos las luces para que se sorprenda aún más. Siento que está por llegar y unos segundos después se abre la puerta, enciende las luces y…
—Amor donde….
—Sorpresa —gritamos todos y abre los ojos sorprendidos y luego ensancha una sonrisa.
—¿Qué? Pensé que lo habías olvidado —me dice acercándose y me abraza y me da un beso.
—Para nada, solo quería jugarte una bromita.
—Pase toda la mañana pensando que tengo una novia olvidadiza —me rio.
Se acercan Mamá y Eddy para abrazarlo. —Feliz cumpleaños hijo.
Isabel y Karina lo abrazan también.
Luego de las felicitaciones nos sentamos en la mesa a cenar. Empezamos a comer y les encanta todo. Charlamos un poco y noto lo feliz que está con todo esto. Estoy muy feliz. —Bueno, hora de abrir los regalos. —Le doy la cajita.
—Felicidades papá —lee en voz alta —¿Segura no te equivocaste con la tarjeta?
—No, ábrelo.
Todos me miran como si ya adivinaron lo que hay dentro. Angel, abre la caja y cuando se da cuenta de lo que hay en el interior de la misma se queda quieto, me mira y luego mira la prueba y repite unas cinco veces antes de reaccionar.
—¿En serio?
—Sí, vamos a tener un bebe. Estoy embarazada —no termino decir bien la palabra cuando se levanta de su sitio y me abraza y llena mi cara de besos. Los demás están igual de emocionados que él y se levantan a abrazarme y felicitarme.
—Voy a hacer papá —está que no se lo cree.
—Y nosotros abuelos. —dice Eddy.
—Y nosotras tías —dicen Karina e Isabel al unísono.
La noche pasa con mamá contando anécdotas de cuando se enteró de que yo estaba en su vientre y Eddy de cuando Angel hacía travesuras de pequeño.
Todos se despiden dejándonos muy felices.
Vamos al sofá, ye me recuesto en él y pone su cara en mi abdomen susurrando —Hola pequeñín ahí dentro, soy tu papá.
Pasamos casi toda la noche así, abrazados y dándonos pequeños besos y él confesándome lo feliz que está con la noticia.
Al día siguiente nos encontramos en el consultorio de la obstetra haciéndome la primera ecografía.
—Aquí está su bebe, se ve muy bien. —dice la doctora señalando un punto en la pantalla que es difícil de ver porque solo tengo tres semanas de embarazo.
Angel y yo nos miramos sonriente. La doctora sigue moviendo el aparato sobre mi abdomen y arruga las cejas de un momento a otro.
—¿Pasa algo? —no puedo evitar preguntar.
—No, estoy analizando sus latidos, son muy rápidos para su tiempo, pero ya me estoy dando cuenta del porqué —dice.
—¿Y cuál es? —me impacienta.
—Es un embarazo doble, está usted embarazada de mellizos. —dice y no lo puedo creer.
Si antes estaba feliz por tener uno, ahora lo estoy doblemente.
Angel no cabe de la dicha y me besa.
Regresamos a casa y las sonrisas en nuestros rostros no se borran. Llamamos a nuestros padres y les contamos que serán dos niños.
Llega la noche y nos metemos la cama y como cada que nos metemos en la cama empiezan los besos y toques y hacemos el amor.
***
—Ya has pensado en nombres —le pregunto a Angel.
—Si son Niño y niña, tú eliges el de la niña y yo el del niño —me dice.
—Me parece bien. Si son niños o niñas, tú eliges uno y yo uno.
—Está bien.
Nos ponemos a pensar.
—Si son niño y niña los llamamos:
—Maddie —digo.
—Adrián, como mi papá.
Y así decidimos que si son niños les pondríamos Eddy y Adrián como sus padres y si son Niñas Maddie porque me gusta ese nombre y Dafne por mi mamá.
Todo esto nos daba absoluta felicidad y no puedo negar que amo todo esto. Amo lo que pasa en mi vida y amo al padre de mis hijos.
—Te amo —me dice dándome un beso.
—Te amamos. —se lo devuelvo.
FIN.
Mini maratón 2/2.
Llego el final. ¿Qué tal les pareció la historia?
Se que deje algo inconcluso por ahí, pero falta el Epilogo que definirá todo.