— Dentro del extenso bosque la luz de la Luna brillaba, pero no lo hacía intensamente, logrando que la apariencia del sitio sea más oscuro y tenebroso. — Alfa Edan seguía teniendo un sentimiento muy raro dentro de él, pero sabía o pensaba que dentro de contados minutos toda su fortaleza valdrá por doble. — Los Guardias recibieron la orden de entregar el poder a su Lado Lobuno, mientras se expandían por el territorio. — Y al momento en dónde todo parecía estar tranquilo, la armonía terminó, cuando una mezcla de Licántropos y Vampiros se acercaron al perímetro de la Manada Fuego de Luna.— Alfa, tenemos compañía - exclamó uno de los guardias aquello había tomado por sorpresa a Edan, pero su reacción fue inesperada para sus guaridas, puesto que el Alfa había había sonreído. — La sonrisa de

