Shell me tomó de las manos – Noah está enamorado de ti, te ama como nunca lo vi amar a nadie – Me dio una débil sonrisa – Ni siquiera a mí me amó de esa manera. Yo sutilmente me solté de su agarre - ¿Viniste a decirme eso? – Ella me miró y volvió a sonreír. Le dio un sorbo a su café – No, vine a decirte la verdad, quiero que Noah deje de creer que no es suficiente para una mujer, y sé que eso se debe a mí, cuando lo terminé, le dije las mismas palabras que le decía su madre para lastimarlo – Sus lágrimas comenzaron a rodar por todo su rostro – Yo amaba mucho a Noah, era lo mejor que le había pasado a mi vida, a pesar de la situación de su familia, Noah era un hombre tierno, cariñoso, amable, atento, sufría mucho por la relación de sus padres, pero sabía cómo sonreír y eso me cautivo.

