Después de ese encuentro con Noah, ver que me dejó allí, queria morirme, mi corazón estaba hecho pedazos. Le pedí a Bruno el favor de que me llevara a casa, no queria estar ni un segundo más allí, me repetía mil veces que era una estúpida, había ido a ese lugar para arreglar las cosas, estaba dispuesta a ceder en sus deseos, iba aceptar ser su sumisa, estaba dispuesta a cambiar mi vida por él y mira como resultó todo. En todo el camino hubo un silencio, Bruno nunca me preguntó nada y realmente se lo agradecía, no queria hablar del tema - ¡Llegamos preciosa! – La voz de Bruno hizo que abriera mis ojos ya que los traía cerrados, queria descansar un poco. -¡Gracias por traerme! Y tambien gracias por no preguntarme nada – Bruno me dio una sonrisa, tomó mi rostro y me dio un suave beso en l

