Me zafé como pude de su agarre, le blanqueé los ojos y pretendía irme, pero Noah me tomó de la mano y me trajo hacia él - ¿Qué? ¿Qué quieres? ¿Me puedes dejar en paz? – Le dije algo alterada. -¿Cómo me estás hablando? ¿Eres mía aun no lo entiendes? – Me dijo él mirándome a los ojos. Di un resoplo - ¿No dices que no puedes tener una relación conmigo más allá de amo y sumisa? Bien, lo tengo claro, como no he firmado el contrato, supongo que no somos nada, ya te dije que como soy buena persona, te dejaré ser por ahora solo mi amigo y como solo somos amigos puedo hacer de mi vida lo que me plazca, no tengo que rendirte cuenta de lo que haga o deje de hacer – Iba a comenzar a caminar nuevamente, pero Noah volvió a impedirlo. -¿Solo amigos? Ya te lo dije querida, un amigo no te hace sentir

