Capítulo 4

396 Palabras
Leonardo Smith: Al salir de los ojos de todos, me aproximo hasta aquella chica castaña sin ninguna razón aparente. Sólo algo me llama, a conocerle. Está conversando, pero mientras lo hace a su amiga se le nota algo nerviosa, creo que me ha visto. Mierda.   Al llegar logro captar algo de la conversación que por supuesto, me pone en alerta. Me es imposible no, comentar sobre ello.  -Así que hablando del chico nuevo ¿Eh? Ella está de espaldas y cuando se voltea paso saliva con algo de nerviosismo.  Ahora que estoy cerca de ella, puedo notar sus hermosos ojos verdes. Lo peor no es el color, es como me miran, con una profundidad absoluta.  Es simplemente tan preciosa y pequeña... -Hola - Dice ahora, ella también nerviosa. - Eres Karol ¿No? - Pregunto sonriente.Ella asiente y empieza a acomodar su cabello de forma aparente. Noto cuando su amiga le dice algo al oído y posteriormente se va dejándonos solos.-¿Entonces eres la protagonista? - Digo cambiando de tema. -Sí, es lo que dije hace segundos. - Su voz es un poco cortante. Aún así le resto importancia. -Es una gran oportunidad, que estemos todos aquí, ¿Te das cuenta? - Me acerco más a ella.  Noto como su cuerpo empieza a moverse nerviosa y sus mejillas empiezan a sonrojarse con un leve color rojo. Se le ve tan débil en este momento, tan pequeña, que temo que pueda romperse en cualquier momento. -Oye, ¿Por qué tan nerviosa? -Sonrío y tomo su brazo. Pero en cuanto mi piel hace contacto con la suya, la siento verdaderamente caliente. Lo que es raro con el frío que ya hace en esta habitación.  -¿Yo, nerviosa? -Me pregunta irónica. -Lo digo en serio ¿Estás bien? - Digo preocupado - Te noto algo caliente.  Apenas salen las palabras de mi boca, se le abren los ojos de par en par y me mira con rostro pálido.  Yo soy así, no te preocupes. - Se encoge de hombros. -¿Estás segura? - Pregunto poco convencido. -Segurisima. - Dice con una sonrisa ahora. - Igual, gracias... -No hay nada que agradecer preciosa. - Digo y me acerco hasta ella para darle un beso en su mejilla.Ella abre los ojos sorprendida y noto como se enciende nuevamente, sus mejillas se vuelven rojas y sus manos llegan a su cabello enroscandolo de forma nerviosa. -No me digas así. -Levanta una ceja y yo sonrío. -¿Cómo? ¿Preciosa?  - Estúpido.. -Sonrío.- Estás jugando, ¿Verdad?  -¿Qué crees tú?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR