Leonardo Smith: Todos aquellos días continuaron desde que besé a Karol y desde luego mi cuerpo se sentía diferente, yo me sentía diferente. Era increíble como un simple beso, podría mejorar mi estado de humor tan jodidamente rápido. El día que la besé, pareció tan sorprendida y tan hermosa, que no pude evitar ensanchar una sonrisa en mi rostro todo el santo día. Hasta que de pronto, el siguiente día esa sonrisa se borró por completo, en vez de sentirme confiado y alegre por la situación, ahora me sentía culpable y nervioso. Y ahora que lo pienso, tiene razón aquella frase que dice: Cómo cambian las cosas de un día para otro. Pero se preguntarán ¿Cómo pasé de estar contento, a estar angustiado y preocupado? Pues la respuesta es sencilla. Cuando vi a Allison en la puerta de m

