Mi vida se acaba al ver cómo el dolor se ríe de tu sufrimiento, anhelo sanar las heridas de tu alma con mis besos, pero solo consigo lastimarte más con mi presencia. Stuart No puedo continuar haciéndole daño, pero me duele tanto aceptar que no puedo hacer nada para que me recuerde, porque solo le estaría causando un daño mayor. Verla entrar en ese estado de desesperación me quiebra. Su cerebro intenta recuperar lo que perdió, al tiempo que ella se aferra a lo que tiene, trata de sobrevivir en una batalla consigo misma en la que el detonante que la lástima soy yo. Lo mejor es dejarla ir, pedirle, suplicarle que no regrese con Petrov, aunque no puedo interferir en su decisión, está mejor lejos de mí y de todo lo que me rodea. Luce tan frágil e indefensa, no importa el cambio que haya sufr

