14 de agosto del 2018 Nueva York, Estados Unidos Damién, Igor y yo, hemos ido a Nueva York, y siento que estoy volando, pesé a que estamos aquí por negocios, para que Damién se empape de sus deberes como próximo líder de la casa de los Romanov, yo lo siento como unas vacaciones, y de entre mi hermano y yo, yo si lo estoy disfrutando, pues, siempre fue mi ilusión acompañarlos a sus viajes, no obstante, como era de esperarse, esto es demasiado para Damién, quien parece fastidiado por papeleos, visitas, reuniones y demás, y cuando lo miré esta tarde, estaba completamente irritado, pero con papá no lo demuestra, no puedo evitar sonreír cuando cambia su expresión de molestia a una de interés cuando Igor le dirige la palabra. Le tiene miedo, lo sé. Sin embargo, tomamos un descanso, luego del

