12 de octubre del 2021 Montefiolelle, Italia Estoy agotado, en mitad del bosque, con el corazón la boca y con los sentimientos a flor de piel, he sentido la necesidad de escribir por alguna extraña razón, y ahora lo estoy haciendo en un pedazo de servilleta que tenía en el bolsillo por casualidad, y con un roto pedazo de lápiz que guardaba en mi cartera desde que estaba en la escuela. Sigo llorando y me duele la cara todavía. Damién y yo hemos peleado, después de días de evitarnos llegó lo que más temía, y eso era, enfrentarme a él cara a cara. Nos hemos dicho de todo. Y al fin le he dicho cuanto lo odio, le he dicho lo horrible que fue siempre estar bajo su sombra, y también le he reclamado de Stella, le he gritado que él me la robó, que es mía y él me la quitó y de que como deteste

