19 de octubre del 2021 Montefiolelle, Italia Me odio… En realidad, odio todo, detesto la luz de mi ventana, el ruido de la gente a mi alrededor, las preguntas que me acosan constantemente de “esa noche”, al médico que me revisa, y a los ojos de mi padre. No le importo ¿Por qué se toma la molestia? Hasta ahora nadie ha sabido lo que me pasó, el doctor no reviso más de lo que yo quise mostrarle. En realidad, no tiene sentido. Nada tiene sentido. Y ya ni siquiera me importa ver como luzco, y tampoco me duelen lo golpes. En realidad, ya no siento nada. El hoyo en mi pecho, al fin me ha engullido, llevándose, todo. Las cosas a mi alrededor no tienen importancia, me doy cuenta ahora que nunca importaron. Todo se ha vuelto gris e insípido. Nada me complace. No siento nada por nadie

