Pov. Ashley. El amor y dolor no deberían ir de la mano. Pero en ocasiones la vida resulta ser un poco más compleja qué es eso. Mamá siempre habló del príncipe con cariño e ilusión, tanta que pensé que se lo había inventado. Ahora creo que el sujeto frente a mis ojos es mi padre. Y dudaba seriamente de que se encontrará aquí solo por arte del destino. — ¿Cómo fue que llegó aquí? —su nariz arrugó —. Digo, de tantos lugares para pasear, termina justo donde me encuentro yo. Sus ojos brillaron un poco y supe que había dado con un tema que quizás no era para tocar en este momento pero obvio orgullo en él. — Leila siempre lograba terminar con las situaciones a su favor —camino para sentarse a mi lado —, ella solía leer a las personas con una capacidad tan atrapante que me tenía fascinad

