—Me gustaría conocer a Harper. Styx hizo una reverencia. —Por supuesto. Tú y tu compañero son bienvenidos en el territorio de la legión Styx cuando quieran. —Escuché eso. —El prillon al mando, el doctor Helion, se acercó y se unió a nosotros—Escuché eso Styx. Te tomaré la palabra. —Dije que Bahre y su compañera son bienvenidos, Helion. Nadie más. Y no lo olvides, me debes un favor después de que esto termine. —Sí, soy plenamente consciente de tus exigencias. —Helion me miró—. ¿Estás lista? Mi gente en la plataforma de aterrizaje me ha confirmado la llegada de Cerberus. Estará aquí en pocos minutos. —¿Plataforma de aterrizaje? ¿No se transportó? —Nunca. Eso fue todo lo que respondió el doctor Helion. —Entonces estoy más que lista. Miré a Bahre, que sostuvo mi mirada el tiempo sufi

