Capitulo Veinticinco Las mariposas zumbaban en el estómago de Tori y su corazón aún no se había asentado en un ritmo normal. Por otra parte, su corazón había estado acelerado desde el día en que conoció a Santiago. "Deja de inquietarte", la reprendió Brittany. "Nunca conseguiré delinear bien tus ojos si no te quedas quieta. Necesitas quedar perfecta hoy". Las palabras de Brittany le recordaron a Tori por qué su amiga la estaba maquillando en su lugar. Claro, tenía suerte de tener su brazo y su ala, pero no le servían de nada. Su brazo era inútil y su ala le había estado causando problemas desde el momento en que se despertó. Jace había hecho un trabajo increíble al salvar ambas extremidades. Lástima que la magia oscura ya hubiera causado un daño irrevocable. No había podido mover su br

