Tome en mis brazos a mi bebé, acunandola y hacerla dormir, tiene buenos pulmones que no deja de llorar, Junior se acerca conmigo y le hace una caricia. -Muy bonito el nombre, Pero como que a mi sobrina no le gustó, hay que cambiárselo a Filiberta -menciona Junior y mi hija lloró más fuerte, todo comenzamos a reír. -Te voy a cambiar el nombre a ti, a ver si opinas lo mismo -contesta papá defendiendo a su nieta, ese momento era especial para toda la familia. Después de un rato más y porque tenían cosas que hacer, mis hermanos se despidieron junto a mis cuñadas y sobrinos. Cuando Florángel llegó a revisarme junto a la pediatra, mis papás y mi suegra también se fueron llevándose a mis hijos. -Tía, ¿Cuándo podremos llevarnos a mi hermanita a mi casa? -pregunta curioso Dari y Florángel lo c

