Los días pasan, a veces tan rápido, que apenas puedo asimilarlo. Miro las fotos de cuando mis hijos eran pequeños y no puedo evitar sonreír con nostalgia. Ayer eran unos bebés; hoy, son profesionistas, personas independientes, con sueños cumplidos y metas nuevas. Por las mañanas, mientras preparo mi café, suelo recordar los momentos en los que Tami correteaba por la cocina con sus trenzas mal hechas y sus ojos brillando de curiosidad. Ahora, a sus veinticuatro años, vive en Londres como CEO de Casa Modas. Es toda una empresaria. Terminar su carrera en administración de negocios fue solo el principio, y aunque extraño tenerla cerca, me siento tan orgullosa de todo lo que ha logrado. Hace unos meses, en una de nuestras videollamadas, me contó emocionada sobre el desfile más importante qu

