Llegué a mi casa, veo el auto de Darío estacionado y luces del despacho, mis lágrimas vuelven a salir las limpio y bajo. Entro voy directo al despacho, por lo menos necesito una explicación. -¡pensé que la señora no vendía a dormir a su casa! -me dice levantando el vaso de licor que tiene en sus manos -¡felicidades lo has hecho muy bien! -me dice y lo quedo viendo. -Te estaba esperando, quería celebrar nuestro aniversario, solo quiero saber ¿por qué no llegaste? -le pregunto cerrando la puerta. -¿Qué hay que celebrar? ¿Qué mi mujer me engaña? ¿Qué desde hace tiempo sigue viéndose con el mismo hombre que la hizo mujer? ¿Íbamos a celebrar los tres o quería recordarme que él es mejor amante que yo? -¿Escuché bien lo que está diciendo? Me quedé pasmada. -No sé de qué me estás hablando amo

